martes, 15 de septiembre de 2015

Jorge Herrera Madrigal, orgulloso de ser Scaut.



Por Joel  García Cobos.



Jorge Herrera Madrigal es un  gran amigo, un  personaje de nuestra localidad. Creo que todos lo hemos visto alguna vez,  en  algún evento, portando con orgullo y dignidad su  uniforme de Scaut,  con paso lento está en cualquier punto de la ciudad, acompañando  a  un  amigo, en  una  divertida   fiesta,  en el  hospital   o en    un  afligido   sepelio.  


En este 16 de Agosto de 2015, el Grupo 10 de Scauts dirigido  por la  señora  Eva Hernández, celebró su Aniversario 24, Jorge  ha  estado en él  durante 22  años,   solo superado  en  tiempo por Julio  Rafael Ángeles Hernández que  fue  uno  de  los fundadores  del Grupo  10  en  1991. Le  pregunto  acerca  de  la  conmemoración:

__”Lo celebramos con  varios  eventos, entre ellos con una Pista de Ciudad, que consistió en 5 bases  en diferentes puntos de la ciudad,  donde  realizamos    actividades   en cada una de ellas, como cantos, juegos, demostración de habilidades, etc; yo estuvo en  El Correo,  el  equipo  triunfador  se  ganó una   medalla, hubo  empate, la fiesta terminó en Casa de Cultura,  con  una  gran  convivencia; admiramos  una  muestra  de  arte y nuestra    tradicional  fogata.


 Jorge Herrera Madrigal, nace un 16  de diciembre de 1960, su  papá  es  empleado  de  Pemex, su  mamá  ama  de  casa, ella   tiene  una  hermosa  voz,  ha   grabado    discos,   además  es  una  persona muy altruista,   durante  20  años  colaboró  en  el  asilo  de  ancianos;  tiene  6  hermanos  siendo  él el  quinto.

“A  los  3 meses  y  medio,  una trabajadora doméstica  me    contagió   de  una  infección, las  altas  temperaturas    me  provocaron meningitis  y  ésta  parálisis  cerebral,  las secuelas me  impiden  hablar con normalidad,  tengo una  mano contracturada  y  arrastro  un  pie  para  caminar,  el  primer  año  de  primaria  lo  hice  en  una  escuela  especial  del D.  F;  saque  el  primer  lugar  de  aprovechamiento,  los médicos  recomendaron siguiera  en  una  escuela  normal  y  nos  regresamos  a  Poza  Rica.

 Continúa contando  de  su  primaria: estuvo  en  varias  escuelas, el  segundo  lo  hizo en Coatzintla porque  su  mamá   conocía a la  maestra, ella  iba  por  él  a  su  casa  y  lo  llevaba  de  regreso,  se  llamaba Minerva,  después   su     4to..  5too y  sexto  los  hizo    en  él  colegio  Miguel Hidalgo: sus  maestros  fueron:  Leonardo  Salas,,  Delfina  Escobar Rendón  y  Eduardo Badillo..  Fue    a  la   secundaria  Altamirano, sus    maestros:  De música,, Leonardo  Salas,,  Luis  Elías  Cárdenas,, que  le un  partido  de  ajedrez,,  Carolina  Pérez,  ingles;,  Fernando Gutiérrez Calderón,  español;  Villanueva;  Esther  Quevedo,  matemáticas.  De  su  ingreso  a  los Scauts   recordó:    


__”Cuando era pequeño los veía en los campos, en misa, creía que no podía ingresar por mis secuelas de parálisis, y ya no intenté más, luego cuando fui a una caminata al panteón con el padre Jhony, el 2 de noviembre de 1992, también fueron los Scauts del Grupo 10, estando ahí me acerqué al jefe del  Grupo José Roberto Ramírez Romero,  me  invitó  a ser parte de su  grupo, sin conocerlo le dije que sí. Fue entonces que ingresé al movimiento.


Jorge aclara: __”Desde  1981  ya  somos  solamente Scout,  un  scout   es  un  explorador  y  hay  en  todo el  mundo, nosotros  hacemos  juegos para  que  el  niño se  valga  a  sí  mismo y aprenda  a  sobrevivir   en cualquier situación.  Un  Grupo  tiene  4 secciones: Manada,  de  7 a  10 años;  luego  sigue  la Tropa, de 10 a  14;  después  la Comunidad; y  al final viene  el   Clan, de 18  a  22. Aquí en  Poza  Rica hay 3 grupos, en Coatzintla inicia uno, el  mío  es el  más numeroso,  somos 10 adultos y  como 60 niños  y  jóvenes. 



  __“En mis inicios batallé  como se  batalla en  todo, fue  muy padre, porque  me trataron como cualquier otro compañero, en una  ocasión me  bañaron en el lodo como cualquier otro Scout, mis hermanos Scouts me hicieron  la vida más bonita, he salido a muchos lugares,  desde  que  entré al escul-tismo  he sido  jefe  en  varias  secciones, nada más me falta dirigir la Manada.  Para mi   es motivo  de orgullo pertenecer a un --
movimiento donde  se  educan  jóvenes  y  niños.

 Añade: __”Cuando hice  la promesa fue un día muy especial para mí, fue el 22 de mayo de 1993, hice la actividad de costumbre   con papas, luego siguieron  los  juegos físicos, el jefe nos llamó a todos los jefes de secciones, hicimos un círculo,  estuvieron  mis muchachos,  al  final cuando me otorgaron la  flor de lis en el pecho izquierdo de la camisola, me dieron la  sorpresa que  estuvieron presentes mis padres.


Jorge Herrera  Madrigal Jorge  además, desde  su fundación,  colaborara en el  Centro  de  Rehabilitación Infantil  Teletón, es  un  ciudadano  ejemplar.




Texto Publicado en: Kaniwá #18 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Ver. México, el 06  de  septiembre de 2015.



viernes, 4 de septiembre de 2015

Al otro día de la Explosión de 1966.

Mi  inseparable  hermano Kin.
Por Joel García Cobos.



La radiodifusora XEPR, comenzaba su  programación habitual a  las 6 de la mañana, con el Corrido a Poza Rica,  escrito   por  don Federico  Hernández y  Hernández, su  comienzo es sinigual, con un enérgico párrafo: “¡Ay, cuánto  indio de  morral con casco!/  ¡Ya parece batallón! / Pero son trabajadores, de esos de Perforación /  ¡Y fuímonos  a  Poza  Rica, compadre. ¡Fuímonos!...” /

Yo lo escuchaba de niño de vez en cuando, me daba mucha risa esa estrofa,   sobre todo la  primera frase  con esa  exclamación, como si el  compositor  se espantara de ver a tantos  trabajadores juntos, yo infería: __”Mi papá es de Geofísica”, pero en sus pláticas  oía que decía: __”Estamos perforando el pozo” así que concluía que Geofísica y Perforar era lo mismo y que ese señor vio a mi papá con sus compañeros trabajando y les escribió esa bonita canción, ya después supe que habían otros departamentos pero que todos tenían que ver con perforar, extraer o darles mantenimiento.
Después el corrido seguía rítmico  y vigoroso, cantado por don  Luis Pérez Mesa, me dijo su nombre mi mamá, está hermoso, yo me sentía orgulloso al pensar que en todo el país se escucha,  y sabían  que hay una ciudad que se llama así: “…Poza Rica tierra hermosa, paraíso sin igual / Poza Rica es famosa, un emporio nacional.  /  Sus riquezas son inmensas, no tienen comparación,  / tienes puesto la esperanza de toda nuestra nación….  / 
 Mi madre tenía todo el tiempo el radio prendido, el locutor si mi mente no me engaña, era Lorenzo Herrera llamado simplemente Mabita, muy joven, ese 15 de agosto de 1966, todo el día informó de algunos sucesos relacionados a  la  explosión  del día Ubicaciónanterior en  la refinaría Nuevos  Proyectos: Fueron 3 explosiones; la onda expansiva destruyó las vidrieras de  varios  edificios como: Correos; Telégrafos; y el cine  Hidalgo; mencionaba nombres  de los fallecidos y heridos; también  como labor social informaba  Mabita de niños extraviados  que estaban  en la Petromex, la Tepeyac, y otros lugares más lejos;  y a la vez, padres  que buscaban a  sus hijos  extraviados.

Yo al oír en la radio de todos esos niños extraviados, me preguntaba: “__¿Esos niños no tendrían papá que los aconsejaran? Qué bueno que yo si tengo un papá inteligente, él nos dijo: __’Están más seguros en la casa, que en la calle’ y se fue a trabajar, resultó muy cierto. Por la  mañana acompañé a mi mamá al  molino de masa,  algunos  vecinos contaban sus anécdotas del día anterior: 

Por  ejemplo una señora aseguraba  que desde  la explosión, ella  comenzó a tomar leche, vaso tras vaso, que era muy  buena para el  susto, a la hora de  cenar,  ya  no había ni una gota de leche; otra contó  que una amiga que vivía   atrás  del hoy antiguo hospital civil  tenía una niña en  su corral,  en la   explosión  tomó a la  bebé en brazos y se fue a  huir,  ya había pasado corriendo 3 o 4 cuadras  cuando  se dio cuenta que  no llevaba  a su niña, sino un puerquito; una vecina contó que  se estaba bañando, se enredó en una sábana que descolgó al pasar por  el tendedero, se envolvió en  ella y  así se fue a huir, ya cuando iba adelante de la colonia Santa  Emilia, reaccionó  y se dijo:  __”Bueno,  ¿A qué  te expones al andar en  la calle  así? Fue entonces que  se regresó  a  su casa  con mucha vergüenza,  que  el  recorrido se le  hizo muy largo.” Yo me reía, y mi mamá me tocaba la cabeza para que me callara.


 De regreso del molino, le pregunté a mi mamá qué hubier666a pasado si nos hubiéramos ido a huir,  mi abuelita caminaba muy despacito, me contestó que Dios aconsejó a mi papá y que lo obedecimos, que el obedecer es bueno. Al llegar a casa se me olvidó lo de la explosión, ese nuevo día, era  15 de  agosto, el cumpleaños de mi hermano Kin, cumplió 8 años, yo tenía 6,  a mi madre  le enseñó  a hacer  pasteles la vecina Quecha,  ella  era  de Huauchinango, Puebla, se casó  con don  Andrés  González Jasso que trabajaba en la CFE.

De regreso del molino, le pregunté a mi mamá qué hubiera pasado si nos hubiéramos ido a huir,  mi abuelita caminaba muy despacito, me contestó que Dios aconsejó a mi papá y que lo obedecimos, que el obedecer es bueno. Al llegar a casa se me olvidó lo de la explosión, ese nuevo día, era  15 de  agosto, el cumpleaños de mi hermano Kin, cumplió 8 años, yo tenía 6,  a mi madre  le enseñó  a hacer  pasteles la vecina Quecha,  ella  era  de Huauchinango, Puebla, se casó  con don  Andrés  González Jasso que trabajaba en la CFE.

Así que cada cumpleaños de algún miembro de la familia, mi mamita nos hacía   un sabroso pastel, en un recipiente echaba harina, huevos,  raspaba limones y le  echaba la cascarita, luego le exprimía el jugo, lo batía todo y lo  vaciaba a  un  molde  de  aluminio  en forma de dona,  en el hoyo ponía una base  y lo colocaba sobre la estufa, al rato  ya que olía,  le daba vuelta a la tapa para que unos hoyitos coincidieran, lo dejaba otro rato y sacaba   el pan, lo ponía en un plato grande,  por fuera estaba cafecito y por dentro amarillito, “me quedó poro sito, decía” olía sabroso, a limón, luego lo hacía más rico,   le untaba  mantequilla con azúcar, y quedaba listo. Ese día le  cantamos Las mañanitas a Kin, el pastel voló pues éramos 5 hermanos, con buen apetito.

Ya en la noche, cuando mis hermanos y yo nos estábamos  acostando, recordé un dato que dijeron en la radio: un trabajador de Pemex, cerró una válvula,  evitando que la fuga de gas incendiara toda la ciudad. Fui a la cocina donde mi madre lavaba los trastes y le pregunté  qué le pasó a ese señor, me dijo que se llamó Fortino Yáñez Zaleta, que decidió morir para que los niños de Poza Rica vivieran felices con sus papás.  A mi mente  vino  lo que mi tía Edy me contaba cuando leía un libro grueso, y luego cantaba, le pregunté si a él también le escribirían un corrido como a mi papá.

 __ “¿A tu papá le escribieron una canción?” Me preguntó sorprendida, yo le dije que sí, que todas las mañanas la ponían en el radio, y que el señor  que la escribió le gustó ver muchos trabajadores  perforando pozos. Sin esperar su respuesta le hice otra pregunta: __”Al señor Fortino ¿También le van a escribir una canción? Mi madre abrió más grande sus hermosos ojos café claros y exclamó suspirando: __”Joel, ya no pienses, ya duérmete.” Y me fui a dormir. 

Hoy estamos a 49 años de esa gesta heroica perpetrada por el señor Fortino Yáñez Zaleta, al cumplirse el 50 Aniversario, ¿habrá: Corrido, busto, o su nombre llevará una calle? ¿Seguirá olvidado? Las autoridades municipales tienen la palabra.












Publicada en: Kaniwá #17 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Ver. México, el  30  de  agosto de 2015.
  

miércoles, 19 de agosto de 2015

La explosión del 14 de agosto de 1966.

Por Joel  García Cobos.

Era un plácido domingo, como a la  1.30 de la tarde, estábamos en la casa la familia,  yo tenía  6  años,  acabábamos de  comer, había una jarra  de   agua  de jobo  en la mesa y  unos vasos,  mi padre ya se andaba yendo  al trabajo, se  estaba  peinando  en el corredor, a las  2 se  iría porque  entraba  a las 3  al taller de Geofísica y Cementación  de  Pozos,  se iba  temprano,  nunca  llegaba  tarde a ningún  compromiso, menos al  trabajo que  tanto   le  gustaba.   
Joel al centro.


















              Mi  madre  estaba sentada en una silla del comedor, peinaba a  mii  hermanita  de unos  3  años de edad que  estaba sentadita en su silloncito  de  paja,  le pasaba el  cepillo en el  recién bañado pelo una y otra vez, levantaba la vista de vez en vez  para observarlo;  mis 2 hermanos mayores ya bañados  seguían  sentados  en  el  comedor  tomando  agua fresca de  jobo, mi abuelita estaba  sentada en  un mueble de la   sala, muy cerca de la puerta abierta donde se veía mi padre.
Mi otro  hermano salió del baño oliendo a jabón, yo estaba parado en el pasillo muy cerca del comedor, con mi toalla al hombro para entrar a bañarme,  en este momento fue cuando se oyó una fuerte explosión, ¡Pummm!   El sonido se   fue alargado, como queriendo abarcar la ciudad entera, que lo oyéramos de  todas partes; el suelo se sacudió y crujieron las ventanas que  parecieron caer súbitamente al piso.
La pesada lavadora de  ropa que  estaba en el  baño  crujió,  entre  el  temblor  alcancé a ver a mi robusta  abuela de 70 años pararse con una  ligereza fenomenal,  exclamó: __”¡Dios mío! y volvió a caer sentada sobre el ancho sillón de tela  escocesa  roja; mi padre se acercó y   se  detuvo con una mano del marco de la puerta;  mi madre levantó y abrazó  a mi hermana;  mis  dos hermanos se  quedaron sentados;  mi hermano  salió despavorido  de  la recámara y yo  todo  mareado me recargué  al  muro.  
Del exterior venían ladridos de perros, gritos, sollozos, sirenas, en cuestión  de segundos   la  calle  se  llenó de gente que corría y gritaba: __¡Explotó la refinería!  ¡Todos  vamos a morir! ¡Corran! ¡Sálvese el que pueda!   ¡El gas! Otros gritaban ¡El fuego! ¡Moriremos quemados! Unos iban descalzos, a   medio vestir  y   a medio desvestir,  cargando,   jalando,  niños y mascotas.
Mi madre preguntó toda espantada: __”¿Qué es esto Felipe? Él contestó  que no  lo sabía, pero que estábamos más seguros adentro de la casa que afuera, cerró el  cilindro de gas, nos dijo que nos tranquilizáramos y que no saliéramos a la calle ni le abriéramos la puerta a nadie,  que él tenía que presentarse a trabajar, y si la situación  se tornara  peligrosa  para  nosotros,  él    vendría en un vehículo.
Yéndose mi padre llegó una vecina, apurándonos para irnos todos juntos, ella y sus 3 hijas, mi madre le comentó   lo que  especificó mi padre, y le recalcó  que era muy peligroso andar en la calle, pero estaba  fuera  de sí y se fue.   
Ya después supimos lo que pasó.
                   







            Publicada en: Kaniwá #14 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Ver. México, el  16 de  agosto de 2015.
  

jueves, 13 de agosto de 2015

Adiós a la Profra. Guadalupe Román Corona.



Por Joel  García Cobos.



           Consternación y tristeza causó en la ciudad el sensible fallecimiento de la
profesora Guadalupe Román Corona, que muriera repentinamente en la madrugada del
domingo 2 de agosto, a los 63 años de edad, cuando dormía plácidamente en su cama.


Un paro cardiaco no le permitió ver la luz de un nuevo día,  pues   padecía  una   enfermedad cardiaca y  disminución visual, por lo cual salía poco de su casa en estos últimos 5 años.     

El cuerpo de la apreciada educadora fue trasladado a conocida  funeraria  del bulevar Ruíz Cortines donde fue velado todo el domingo y hasta la tarde del lunes 3,   fue acompañado por familiares,  ex compañeros  de trabajo,  alumnos  y demás deudos que se manifestaron sorprendidos por su repentina muerte,   acompañándola al Jardines de los Ángeles a decirle el último adiós


         La Prof. Guadalupe Román Corona, nace en Poza Rica, Veracruz el 12 de diciembre de 1952, fue una persona que luchó para abrirse paso en la vida, con muchas dificultades estudió primero la Licenciatura en Español en la Escuela Normal Superior de Tamaulipas, y dio clases  en varias  secundarias. Tuvo 2 hijos, la periodista Marisol  Nava Román, acaecida hace 5  años, y el  médico cirujano Francisco Arturo  --


Román Corona; Estudió también la Licenciatura en Pedagogía  en la  Universidad Pedagógica Nacional,  de 1986 al 2005 se desarrolla  como docente en los diferentes niveles del Colegio Ignacio Allende.


          La maestra Lupita fue una gran pedagoga, comprometida con la docencia y la comunidad,  amaba sinceramente a sus alumnos, ellos se daban cuenta y era correspondida, los llamaba bambinos y también mis corderitos, era muy estricta, y los que iban retrasados sacrificaba su tiempo  quedándose a  darles  clases extras; sus alumnos añaden que  comenzaba la clase contando interesantes historias que les sirvieran  en su vida  cotidiana, era muy sabia, una apasionada  lectora; el domino de su materia  Español, le permitía  componer   canciones, poemas y  diálogos siempre --
con fines didácticos; era excelente para  redactor; su buena preparación, versatilidad y actitud positiva le permitía participar y convivir con sus alumnos en los eventos cívicos, sociales y deportivos  y por ejemplo, disfrutaba diseñar y pintar diferentes  escenarios. 

Otra gran virtud que la caracterizaba era  la autoridad moral que   tenía,  sus consejos eran  valorados por   sus  alumnos.  Una gran persona difícil de olvidar.  Descanse en Paz.



Foto  1  tomada dee facebook Joca Sans.

Fotos  2 y 3 Cortesía Ing.. Ramirro Mttz. Maldonado.









  Publicada en: Kaniwá #13 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Ver. México, el  9 de  agosto de 2015.