sábado, 5 de marzo de 2016

Guillermina Ortega: Creamos de acuerdo a nuestras realidades.

Por Joel García Cobos.


La pintora Guillermina Ortega en 2008. 
“De eso se trata el arte, de mostrar lo que a veces no es fácil.” concluyó Guillermina Ortega, traté que la entrevista fuera un esbozo de su gran trayectoria profesional, añadí la parte final como un reconocimiento a su interés por las Lenguas Maternas, la disfruté sin tomar en cuenta tiempo ni extensión, y ahora la resumo, tarea nada fácil por cierto. 
Guillermina Ortega nace en Poza Rica, Veracruz en 1960. Es Lic; en Pintura en la Escuela Nacional de Pintura, Grabado y Escultura La Esmeralda, INBA. Tiene una Maestría en Estudios sobre Arte en Realia, Instituto para la Cultura y las Artes (2013-2015).  Además, estudios en Historia y Artes Visuales en la UNAM. Ha expuesto en infinidad de individuales y colectivas a nivel estatal, nacional y algunas en el extranjero; es docente, becaria de varias instituciones, e investigadora. 

La pintora Guillermina a la
edad  de 8 años.

Sus primeras manifestaciones en la pintura: Una caja de lápices de colores, dibujaba mucho, pero el arte lo descubre  cuando vio las cajas de cerillos, La Central que en una cara traía pinturas famosas. Ahí se dio cuenta que existía el arte, lamenta haber esperado mucho para entrar a una academia de arte profesional.  Fue autodidacta hasta los 23 años, en Poza Rica no había talleres que enseñaran a dibujar, ya después en el D.F. lo primero que hizo fue  conocer museos. 

De su ingreso a la escuela de Bellas Artes comentó que primero estudió  tres años turismo en Guerrero y en el DF, después ingresó a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, ahí estuvo dos años, pero se la pasaba dibujando y pintando, entonces se dio cuenta que lo mejor era seguir su vocación. Hizo dos exámenes de admisión, uno para la escuela de Bellas Artes y otro para la Academia de San Carlos de la UNAM, como la aceptaron en las dos, estuvo un año completo yendo a las dos escuelas, al final se quedó en La Esmeralda.


La Habana, Cuba, 1985.

fotografía tomada por Arturo Ruíz. 

De esta etapa estudiantil afirma se sintió muy presionada, pues eran pocos los de provincia, y la vida de las escuelas de arte en el D.F. es muy difícil, tenían que demostrar que eran muy buenos y sobrevivir hasta el final de la carrera. Le tocó vivir la década de los 80, no tenía mucho lo de la Matanza  del 68, y los artistas jóvenes estaban en una búsqueda dentro del arte moderno, los años 70 fueron impactantes porque se hicieron los primeros colectivos, que eran de verdadera denuncia y se los llevaban a la cárcel.

Estudió 6 años y regresa a Poza Rica. Conoció a la Dra. Ida Rodríguez Prampolini el día que inauguró el IVEC, le escribió,  tenía que encontrar su camino en el arte contemporáneo, la Casa de Cultura Poza Rica la acababan de inaugurar, y había mucho por hacer, le llama por teléfono el director de Bellas Artes para pedirle a la Dra. Ida que Guille diera clases, había entrado al  INBA en 1985, llegó en 1989, asegura que impulsaron la educación artística en


Palmeras Nocturnas, 1990.
 toda la expresión de la palabra y afirma también que sus proyectos eran muy profesionales, después el IVEC  cambió y con ello sus políticas culturales, y se fue en enero de 1993.

Su ingreso  al IVEC. La invitaron a ser la jefa de la oficina de Artes Plásticas, estuvo algunos años, coordinó las exposiciones en el estado, hasta que un día nuevamente la Dra Ida la invita a un nuevo proyecto: El Arte de los Niños del Totonacapan, trabajan con los albergues del INI, inician trabajo con los promotores culturales, ella era gestora, invita a los ayuntamientos, a la U.V;  a Culturas Populares, al INI, al IVEC, a La Opinión, lamenta la gran inundación del 99, Y todo cambió.

Residencia Artística en 
Alberta, Canadá. 2005.
 
 

En Cumbre Tajín: Recuerda que ahí empezó a hacer videos, y creció mucho como artista, le pedían las instalaciones: desde el 2001 las hacía y proyectos internacionales de arte indígena contemporáneo; En ese año asegura la enviaron a Madrid a hacer una del Tajín; En 2005 se ganó una beca para hacer una residencia artística en Canadá con creadores indígenas canadienses contemporáneos; En el 2008 se ganó otra beca del Smithsonian para hacer un viaje de investigación por Washington, Nueva York, Boston y Filadelfía, hasta el 2012. Asegura se ha vuelto especialista en Arte Indígena Contemporáneo a nivel Internacional.


Autoretrato 2012.


 La investigación consistió en recorrer los museos más importantes de esas ciudades y estudiar arte prehispánico y  sus culturas, remarca que aprendió mucho, al regreso ese conocimiento lo compartió con el grupo de alfareras, con las que colaboraba en el Parque Takilhsukut, Agrega que ésta ha sido una experiencia que la marcó para toda la vida.

Comentó su cambio de residencia a Coatepec, Veracruz, donde tiene su taller y da clases, y vertió algunos conceptos de las culturas, por último enfatiza: “El Arte Contemporáneo es muy cambiante, y a los artistas nos hace falta que el público se acerque más, aunque la videoinstalación a veces son complejas, los mismos materiales hacen que el público los pueda percibir, mis últimos trabajos hablan de la identidad y la migración, principalmente en este día que se conmemora la Lengua Materna,





Por la Libre, su taller estudio en Coatepec,
Veracruz.


(21 de febrero), es importante que se difunda, gracias al trabajo que tú haces, se podrán enterar de todo esto, nosotros creamos de acuerdo a nuestras realidades, y hay muchas que a veces no son fáciles ni bonitas. De eso se trata el arte, de mostrar lo que a veces no es fácil.”



(Les invito a leer la entrevista  completa en; Kaniwá en la cultura regional http://kaniwajoelgarciacobos.blogspot.mx/ a parir del próximo domingo.)




Texto Publicado en: Kaniwá #43 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Veracruz. México, del 28  de Febrero de 2016.




jueves, 3 de marzo de 2016

NOCTURNO "B"

Carlos Pellicer.

Villahermosa, Tab. 1897 – Cd. De México 1977.





No tengo tiempo de mirar las cosas 


     


como yo lo deseo.





Se me escurren sobre la mirada, 

y todo lo que veo

son esquinas profundas 

rotuladas con radio, 

donde leo la ciudad para no perder tiempo. 



Esta obligada prisa  que inexorablemente


quiere entregarme el mundo

con un dato pequeño.





Este mirar urgente y esta voz sonrisa


para un joven que sabe morir por cada sueño.



No tengo tiempo de mirar las cosas, 

casi las adivino. 



Una sabiduría ingénita y celosa 

me da miradas previas y repentinos trinos. 




Vivo en doradas márgenes; ignoro el central gozo 

de las cosas. Desdoblo siglos de oro en mi ser. 

Y acelerando rachas __quilla o ala de oro__, 


repongo el dulce tiempo que nunca he de tener.


 




Obra plástica de Guillermina Ortega.


Pintura 1: Palmeras Nocturnas. Acrílico sobre madera 100 X 120 Cm.

Pintura 2: Aura, 2015 Serie Matrilineal.Oleo pastel y pastel sobre papel. 48 x 30 cm.

Fotografía: Camino a Ixtlahuaco.

Pintura 3: El Norte, 2006. Mixed media. Col. Particular

Pintura 4:   La renovación

Pintura 5:  Palmera-mujer, 2014 Oleo sobre tela Col. Dra. Clara Loyo.




miércoles, 2 de marzo de 2016

Carlos Pellicer, 39 años de ausencia.

Por Joel García Cobos.


De pequeño mi madre era la ventana por la cual me asomaba al exterior, al mundo de los adultos. Ella cuenta que desde que aprendió a leer, desde muy pequeña, leía la revista Selecciones a escondidas de su abuela que no la encontraba apta para su edad. Me platicaba del Indio Fernández y María Félix, de  Diego Rivera y Frida Kahlo, de Benito Juárez y de Porfirio Díaz; de Sofía Bassi y de Rosario Castellanos. A ella le oí mencionar a Carlos Pellicer por primera vez, decía que era un gran poeta, yo le creí, me dijo algunos de sus versos, recuerdo: Agua de Tabasco vengo/ agua de Tabasco voy. /  De agua hermosa es mi abolengo/ es por eso que aquí estoy/ dichoso con lo que tengo. / Creo que éste, Agua de Tabasco, es su poema más conocido, su sencillez dice mucho de él.

Casa donde nace Carlos
Pellicer en Villahermosa Tab.
Los padres del poeta.
En la segundaria  Federal Uno lo leímos con los maestros Cifuentes y Ahutzin, el director Brito y González cuando faltaba uno entraba y nos hacía leer.  Por estas fechas Juan José Arreola lo nombraba en sus charlas televisivas temprano de la tarde. Fue en todo esto que me enteré que Carlos Pellicer Cámara nació el 16 de enero de 1897, en la ciudad que hoy se llama Villahermosa, Tabasco, siendo el mayor de 3 hermanos hijos de Carlos Pellicer Marchena (farmacéutico) y Deifilia Cámara Ramos; fueron  a vivir a la Ciudad de México en 1908 trayendo a Carlos, ella le enseñó a leer, escribir  y su amor por la poesía. Su adolescencia fue difícil, pues su padre tras la Decena Trágica de 1913 se alistó en el ejército constitucionalista, un tiempo vivieron en la ciudad de Campeche (1914-15) donde Carlos se impuso escribir un soneto diario; para sobrevivir su madre hacía dulces y él los vendía, regresaron  a Villahermosa y al terminar la secundaria consiguió una beca para estudiar en la ciudad de México, en la Preparatoria Nacional.




En la prepa Gabino Barreda, en la clase de Lectura y Redacción fue cuando oí su voz,  como mi maestro era un gran Poeta: Fernando Gutiérrez Calderón el gran bardo de Papantla, y la llevábamos los 5 días de la semana, pues ahí le encontré más sentido y belleza a los versos de Pellicer, el maestro se sabía muchos de memoria de él y de Borges, entre otros,  constantemente los declamaba y escribía en el pizarrón.  





Carlos Pellicer López
sobrino del poeta.
Pellicer fue facilitador de la cultura, maestro, escritor, poeta, museógrafo y político, asegura su sobrino Carlos Pellicer López, que además, vivió como poeta enamorado de la vida. Resultó un excelente bachiller, al grado que fue a dar a Colombia y Venezuela en misión especial enviado por el presidente Carranza, a su retorno en 1922, en el informe de sus actividades despotricó contra el dictador venezolano, lo escucha el Rector de la Universidad de México José Vasconcelos, después de conocerlo y reconocer sus valores, lo nombra escribano y luego oficial y catedrático de Lengua Castellana. Pellicer desde entonces forma parte de su equipo de trabajo, al ser nombrado Vasconcelos Secretario de Educación Pública lo trae a trabajar con él, destacando en la alfabetización de los barrios humildes de la capital.


En la Facultad también estudiábamos a Pellicer, lo leía acostado en la quietud de mi pequeño y céntrico departamento de Diego de Montemayor casi esquina con Juan Ramón Jiménez, otro gran poeta, Premio Nobel y autor de Platero y yo. Cuando el sol calcinante bajaba, subía con mi libro, me sentaba en lo fresco de unos escalones y leía. Desde esa azotea, cuando la luz del sol agonizaba, dejaba ir mi imaginación, recreaba las imágenes de la selva tropical de Pellicer, contrastante con aquel desierto neolonés de asfalto y edificios de acero y cristal.


Pellicer participó en varias revistas literarias y de opinión, formó parte del grupo literario Contemporáneos y colaboró en su revista a lado de Jaime Torres Bodet.  Fue Director del Departamento de Bellas Artes. En 1925 el poeta argentino José Ingenieros lo ayuda y emprende un viaje a Francia estudiando los Museos, se las ingenia para ir a Italia y a  medio oriente 3 veces en un periodo de 4 años. En 1929, regresa a México a participar en la campaña de Vasconcelos a la presidencia de la república,  al perder las elecciones Pellicer es encarcelado por breve tiempo por sus ideas vasconcelistas.


Pero fue en 1986, el año del mundial y de varias de mis cirugías, cuando me encontré con Pellicer en todo se esplendor, ese año lo pasé en su tierra natal,  al descubrir  la ciudad rodeada de agua, con exuberante verdor vi el rostro del poeta y comprendí cabalmente sus metáforas. En la atmósfera se mesclaba la incesante porra de México 86 que se intensificaba con los goles; y por otro lado, literalmente se escuchaba todo el día en la radio y en los hogares a Juan Gabriel, que sonaba con su éxito de moda: Te lo pido por favor.




Orquideas en el sauce de Carlos Pellicer López.
En 1931, después de la desagradable experiencia del encierro, ingresa a la Secundaría 4 impartiendo 3 cátedras, Historia de México; Historia Universal y Literatura Castellana, esta etapa de 20 años le proporciona grandes satisfacciones, y pudo dejar la pobreza, se le veía contento y bien vestido conviviendo con sus alumnos en las calles del centro histórico, templos, museos y centros arqueológicos,  paseos de estudio que él organizaba y su pedagogía influyó en muchos de ellos al grado que destacaron en sus profesiones y cultivaron su amistad por siempre, como fue el caso del Arq. Pedro Ramírez Vázquez y el cardiólogo Manuel Fierro. Su gran amiga la maestra y poetisa chilena Gabriela Mistral, reconociendo su arte lo llamó El Poeta de América.  


Gabriela Mistral con Antonio Caso,Julio Torri, José
 Vasconcelos, Carlos Pellicer y Enrique González
 Martínez, entre otros.
En Villahermosa saltan a la vista los elementos que se repiten con singular maestría en sus poemas: agua, tierra, aire y fuego; el río Grijalva abraza tiernamente a Villahermosa como un novio a su amada, la tierra es baja y generosa haciendo crecer la selva tropical del jaguar despertado; en su subsuelo corren los veneros que afirmó López Velarde que nos escrituró el diablo. El aire refresca las conciencias y las hace pensar, embelleciendo el panorama y haciendo danzar por igual a la palmera y a la ceiba.  El sol se manifiesta en todo su esplendor y la mantiene laboriosa gran parte del día. Con razón su poesía transmite fuerza, el enamorado de su tierra nos la presentó con mil metáforas.
Otra etapa fecunda fue su ingreso a la Academia Mexicana de Lengua en 1952,  combinada con la  Museografía, en 1964 se le concedió el Premio Nacional de Literatura, mientras que en la otra, da vida a  los museos Frida Kahlo, el Anahuacalli, y  La Venta, en Tabasco. Su biblioteca tenía 3 habitaciones, con infinidad de libros, obras de arte  y piezas arqueológicas.

 Mi madre caminaba por el centro histórico de Villahermosa,  visitó el museo Casa de los Azules y compró 3 de sus libros: Horas de Junio; Recinto y otras imágenes; Cuerdas, Percusión y Aliento; junto con la Biblia, estas eran nuestras lecturas en la casa y en el hospital. Pellicer es elegido en 1976 senador por Tabasco muriendo al año siguiente a la edad de 80 fructíferos años, el 16 de febrero de 1977, y sus restos descansan en la Rotonda de las Personas Ilustres de la ciudad de México. Después de leerlo, yo también estoy convencido que Carlos Pellicer  es un gran poeta. 




Texto Publicado en: Kaniwá #42 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Veracruz. México, del 21  de Febrero de 2016.






viernes, 19 de febrero de 2016

Había una vez un Raúl Velasco.

Por Joel García Cobos.



Las crónicas cuentan que había una vez un programa kilométrico de variedades que invariablemente comenzaba con la voz de un dueto femenino muy agudo que cantaba Siempre en domingo, y una voz masculina bien timbrada y echándole mucha crema a sus tacos añadía la presentación: __”Y ahora con ustedes, para conducir este programa, el señor: Raúl Velasco.”

Se dice que entonces aparecía en el escenario un señor vestido de traje, con micrófono en mano, de estatura baja, blanco, de pelo lacio cruzado sobre una frente que cada día se fue ampliando más, de lentes y sonrisa de conejo, que saludaba arengando a su público del estudio y televisivo, el primero le aplaudía generosamente, mientras que el segundo se sentaba con cara al televisor. 


Mucha gente narra lo mismo que él contaba: Raúl Velasco Ramírez, nació el 24 de abril de 1933 en Celaya, en el estado de Guanajuato, donde la vida no vale nada,  fue muy humilde, su padre tuvo una tienda de abarrotes; desempeñó varios trabajos. Aquí comenzó a escribir en una revista deportiva, a los 20 años se muda a la ciudad de México, donde escribió en revistas y diarios en la sección de espectáculos. 


También se asegura que su hermana se casó con un licenciado que llegó a ser presidente de la república y accionista de Televisa, y con el tiempo su sobrino gobernador de nuestro estado, aunque esto sin duda le ayudó mucho, hay que reconocerle que miraba alto, a las estrellas, se fue superando,  describía el  fulgor de ellas en sus crónicas, algunos dicen que estudió Periodismo, y otros que fue observador y muy trabajador.

Hay quienes afirman que admiraba tanto a las estrellas, que produce su programa con esa materia prima y llegó a ser muy famoso; que el canal de transmisión se llegó a llamas así; se codeaba con ellas, a muchas presentó, otras descubrió y a otras de plano las apagó.







Raúl tenía como recalcan muchos, sonrisa de conejo y risa de canijo, pues aunque nadie se llegaba a reír de sus chistes sin sentido, constantemente los decía y los camarógrafos estaban prestos para captar entre el público la más mínima expresión de alborozo que le hiciera segunda y justificara su risa boba.







Dicen las voces que nada se callan,  que llegó a ser tan conocido en muchas partes del mundo, que se le subió a la cabeza la fama, dejó a su esposa mexicana y se volvió a casar con una dama alemana; para entonces, ya solo vacacionaba en el extranjero y hacía alarde de sus múltiples amistades influyentes, y que llegaba a grandes hoteles e iba a fastuosas fiestas de noches estrellas.



A su favor dicen y siguen diciendo, que nuestro México fue más recordado y querido en el mundo, por presentar Siempre en Domingo nuestra cultura y nuestros grandes artistas, músicos y compositores, como Lola Beltrán, Lucha Villa, la Prieta Linda, Vicente Fernández, Ana Gabriel, Luis Miguel, Daniela Romo, Dulce, José José, Juan Gabriel. Thalía,  Los Panchos, Los Diamantes, Armando Manzanero, José Alfredo Jiménez, Consuelito Velázquez, Roberto Cantoral, etc





Al verlos, los extranjeros los asociaban  y  recordar a las leyendas del cine mexicano, como: Pedro Infante, Jorge Negrete, Dolores del Río, María Feliz, Silvia Pinal, Pedro Armendáriz, El Indio Fernández, Gabriel Figueroa, Tin, Tan, Agustín Lara, Cantinflas, Viruta y Capulina, por mencionar algunos; y también a los grandes muralistas e inolvidables poetas.





 Las voces que no olvidan comentan que Velasco en México dio auge a los artistas de habla castellana, y marginó a los de habla inglesa, pero yo alabo lo primero y hago como que no escucho lo segundo, pues hay que darle trabajo a nuestra gente, pues los primos solos se promueven y les llegan oportunidades.

Dicen que en esta tierra  de caudillos, Velasco era tremendo, una vez en pleno programa regañó a Luis Rey porque no le cuidaba los modales a su hijo Luis Miguel, pues siendo un adolescente se dejaba el pelo largo y Luis Mi se lo echaba para atrás de una forma que a él le parecía poco varonil, así que ni tardo ni perezoso se lo echó en cara; En otra ocasión dejó helado al público al parar la actuación de un estrafalario cantante que se hacía llamar Zorro, ante la cara de vergüenza y espanto de éste, pidió perdón al público porque no checó personalmente la calidad del artista y él que respetaba mucho su cautiva audiencia  ‘no le podía dar gato por liebre, en este caso dijo gato por zorro.’






También no podía faltar el comentar que gustaba presentar  al tristemente célebre Profesor Zovek, un escapista émulo de Kalimán que se acompañaba de bellas asistentes  con poca ropa, y que finalmente en 1972 fue vencido por la muerte; el misticismo  de Velasco no le impedía besar a todas las mujeres bonitas que pisaban su escenario, les pedía un besito “para la buena vibra.”

Como conductor Velasco era insuficiente, no tenía la elegancia de Jorge Labardini, ni la sapiencia de Pedro Feriz Santa Cruz, ni la chispa y practicidad  de Paco Malgesto,  ni la cordialidad y carisma de Luis Manuel Pelayo; ni el rostro de Marco Antonio Regil, ni el lenguaje correcto de Jacobo Zabludovsky; pero a fuerza de verlo durante 3 décadas se ganó un lugar en la historia de la farándula y de la televisión mexicana, ya cuando su enfermedad lo limitó  se apoyó de Janet Arceo y de su hija Karina, esta última sin éxito. 


Por último, los murmullos cuentan que murió Raúl Velasco a los 73 años de edad, bajando más la voz como señal del respeto que se ganó, cuentan una anécdota curiosa, Televisa anunció que el 26 de noviembre de 2006 le hará un gran homenaje, así que el 17 de octubre grabó un programa especial que transmitió precisamente  el domingo 26 de noviembre el día en que murió. 

Fotografías tomadas de:
 https://www.google.com.mx/search?
q=raul+velasco&biw=1422&bih=736&source=
lnms&tbm=isch&sa=X&sqi=2&ved= 0ahUKEwj0qpflp4TLAhUIOCYKHcG5CGYQ_AUIBigB&dpr=1








Texto Publicado en: Kaniwá #41 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Veracruz. México, del 14  de enero de 2016.











martes, 16 de febrero de 2016

Siempre en Domingo



Por Joel García Cobos.

Hubo una vez un programa de televisión en un país llamado México, tan extenso y tan lleno de artistas nacionales y extranjeros, que la gente se pasaba toda la tarde frente a su televisión, observando a los nuevos y cantando las melodías de los ya consagrados.


Se dice que dicen, comenzó en 1969, correteando una India María enamorada de su güerito, el   Director y Productor llamado Raúl Velasco, que era cuñado de un ex presidente,  accionista de la nueva empresa que se formó de 2 anteriores: Televisa.

La gente recuerda que el programa duraba un promedio de 3 horas y media y un máximo de 5; tenía en su repertorio para todos los gustos,  niños, jóvenes, adultos  y ancianitos, una de estas se hizo famosa porque en quién sabe cuántos años no dejó de asistir al estudio de grabación; y fue creciendo su importancia que llegó a transmitir a muchos países de América, incluido claro está, Estados Unidos con su audiencia hispana; Europa, Asia, no se recuerda si también África  y Oceanía; Los artistas y productores de habla inglesa se quejaban porque casi no le daba chamba.


Otra asunto que se dice y pasa de generación en generación, es que en el mundo, en ese entonces, había muchos y muy fuertes problemas políticos y  sociales, en México había pasado recientemente la Matanza de Tlatelolco, con sus historias de horror y lesión a los derechos humanos,  la población en general y el gremio estudiantil estaba inconforme y agitado con el ex gobierno represor del ex presidente Díaz Ordaz; pero este programa musical gustaba a las masas y era como una pastillita de Valium,  la gente se pasaba viéndolo y comiendo palomitas, muy despreocupada, duró 29 años, mientras varios países de América sufrían invasiones, agresiones y guerrillas.

Se dice que se contaba de esa aparente calma de nuestro país, las conciencias adormecidas estaban orgullosas porque se adulaba con fines benéficos que México era la Puerta de América para los artistas de todo el mundo, que  si triunfaban en México tenían asegurado el éxito en todo el continente, y no era muy difícil de creerse, pues dícese que se decía que los socios del Canal de las Estrellas lo eran además de salones de baile, teatros y demás negocios relacionados a la próspera farándula.   


Las crónicas también cuentan  que en este país de ensueño, cada jovencita o jovencito esperaba a su príncipe azul  o princesita azul,  innegable que el programa fascinaba, la gente lo veía para ver a sus  reyes y princesas y saber cómo se vestían, cantaban, comían, bailaban,  actuaban, se divertían, incluso se besaban o se peleaban, rompían guitarras y otras cosas más, algunos países muy cercanos al corazón de México estaban siempre presentes los domingos a través de sus favoritos: Cuba: con Celia Cruz; Gloria Estefan; Jon Secada; España nos invadió otra vez con Mocedades; Rucio Durcal; Julio Iglesias;  Camilo Sesto; Rucio Jurado;  Raphael, Miguel Ríos; Miguel Bosé; Alaska y Dinarama; Parchís; Hombres G; Locomia; Mecano; Pedro Marín; Mónica Naranjo.


Argentina se gana un párrafo para ella sola, y aunque lloraba sus golpes de estado, su súper inflación y sus miles de desaparecidos, sus artistas no salían de México: Leo Dan; Palito Ortega; Sandro de América, que volvía locas a las jovencitas con sus ropas estrafalarias, movimientos; Libertad Lamarque, ya vivía aquí exiliada; Pimpinela; Leonardo Favio; Pierro, que no era de nacimiento argentino; Charly García; Pablito Ruiz; Amanda Miguel; Diego Verdaguer; Laureano Brizuela; Soda Stereo.

 Colombia bailaba al ritmo de Shakira y la  Sonora Dinamita. Brasil pagó su cuota con Nelson Need, Roberto Carlos, Denise De Kalafe que llegaron cantando en portugués pero luego luego supieron lo que les convenía; Italia: endulzaba el oído con su idioma amistoso y musical: Laura Pausini; Ricchi e Poveri; Gigliola Cinquetti; Eros Ramazzotti; Massimo Ranieri; Nicola Di Bari, estos también pronto cantaron en español, aunque de vez en cuando se dejaban escuchar en su idioma original pues  el acento italiano gusta mucho en México y más en canciones tan románticas que traían; Chile, con Monna Bell que llegó para quedarse, y Sonia La Única, que cantó con éxito la canción que dicen le escribió el maestro Armando  Manzanero: Esta noche la paso contigo; Puerto Rico: Menudo, Chayanne; Ricky Martin, quién no conoce a estos fenómenos del ritmo.

Estados Unidos entró de todos modos con artistas de ascendencia latina como  Manuela Torres que salió de pleito con los hermanos Castro por aquello de quién fue primero, el huevo o la gallina, y que Velasco llamó La que nació para cantar; Vicky Car; Selena, que dicen dio el más alto auditorio al programa; y de habla inglesa reconocidos:  Ray Conniff, que ponía frenético al público del estudio; Eydie Gorme.

Venezuela, pocos: Jose Luis Rodríguez El Puma; Ricardo Montaner; Franco de Vita;  Los Chamos; Ma. Conchita Alonso, nacida cubana y reina de belleza en Caracas.

Se cuenta y va de boca en boca, que  el programa imponía sus reglas, en el mes patrio no se presentaba ningún artista extranjero, solo mexicanos. Pero en octubre se emparejaban, no faltaban los pegajosos españoles, con su constante sonrisa y su estribillo, “amo a México, me siento mexicano(a), México es mi segundo hogar…” que pronto copiaron  también los de otras naciones;  además, se dice que cuando el artista griego nacido en Egipto, Demis Roussos se presentó, causó una honda impresión, por su enfermiza corpulencia, su larga barba, sus deslumbrantes túnicas y sobre todo, su hermosa y delgada voz cantando en un impecable inglés. 

Se dice que todos los artistas que le cantaron a México en esos 29 años,  se presentaron en Siempre en Domingo, de 1969 hasta 1998, que cerró por deterioro de la salud de Raúl Velasco, el que decía: Aún hay más.  Se dicen tantas cosas después de tantos años, que aún hay mucho qué contar, así que este cuento continuará si Dios lo permite).

Texto Publicado en: Kaniwá #40 Suplemento cultural del periódico La Opinión, Poza Rica de Hgo; Veracruz. México, del 7  de enero de 2016.